Brooklyn sumará próximamente un nuevo espacio dedicado a la música, el arte y la experimentación de la mano de Public Service, el estudio creativo responsable del influyente club neoyorquino Public Records. El proyecto ocupará cerca de 10.000 pies cuadrados en la planta baja del complejo MADE Bush Terminal, en el barrio de Sunset Park, y contará con una capacidad aproximada para 1.000 personas.
El recinto se integrará en un edificio histórico que está siendo transformado desde finales de 2024 por el estudio local nArchitects, dentro de un plan más amplio para convertir el Bush Terminal en un polo de creación cultural y encuentro comunitario. La iniciativa se desarrolla en colaboración con la New York City Economic Development Corporation, entidad vinculada al desarrollo urbano y económico de la ciudad.
Las obras comenzarán en los próximos meses y reunirán a un equipo técnico de primer nivel. El apartado acústico estará supervisado por Arup, mientras que el diseño de sonido correrá a cargo de los estudios NNNN y Ojas, habituales en proyectos de alta exigencia sonora. La iluminación será obra de Ben Kreukniet, conocido por su enfoque preciso y arquitectónico en espacios culturales.

Por el momento, no se ha revelado el nombre del nuevo recinto, ni su programación, ni la fecha exacta de apertura. Sus responsables sí han adelantado que no se tratará de una extensión directa de Public Records, sino de un proyecto con identidad propia, aunque conectado conceptualmente con su filosofía.
Los cofundadores de Public Service, Shane Davis y Francis Harris, han explicado que el nuevo espacio nace “en conversación” con instituciones culturales del entorno como Pioneer Works, reforzando la idea de diálogo con la escena artística local. “Public Records es irrepetible”, apunta Davis, “pero queremos seguir desarrollando proyectos ambiciosos y asumir nuevos retos. Este edificio, también cargado de historia, nos ofrecía la oportunidad de imaginar algo distinto e incorporar nuevas inquietudes y formas de exploración”.
Con este movimiento, Public Service amplía su influencia más allá del clubbing para consolidarse como uno de los agentes culturales más activos y visionarios de la escena neoyorquina actual.










