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Charlamos con Unabomber sobre su nuevo proyecto artístico «Reinterpretando la época negra de Goya a través del sonido»

El artista cántabro Unabomber, residente del colectivo ARC Rave y Blvck Holle, ha emprendido un proyecto audaz y único: transformar las impactantes obras visuales de la época negra de Francisco de Goya en experiencias sonoras inmersivas. Con una profunda admiración por los maestros del arte y una pasión por la experimentación, Unabomber busca ofrecer una nueva perspectiva sobre los tormentos y la creatividad de Goya.

Inspiración y Proceso Creativo

Unabomber siempre ha sentido una profunda admiración por los artistas capaces de plasmar sus sentimientos en sus obras. Fascinado por la capacidad de Goya para transmitir su calvario existencial a través de los murales de la «Quinta del Sordo», decidió rendir homenaje a esta capacidad de comunicación emocional a través de la música.

En su proceso creativo, Unabomber comienza por seleccionar las pinturas que presentan una riqueza sonora o una cronología clara. Utiliza diversas técnicas y herramientas para captar la esencia de las obras, desde sonidos ambientales hasta instrumentos tradicionales, creando una narrativa sonora que resonará con la intensidad del original visual.

La innovación es una constante en la carrera de Unabomber como DJ, productor y promotor. Para él, el arte del DJing está todavía en sus primeras etapas de descubrimiento, lo que ofrece un vasto campo para la exploración creativa. En sus palabras, el arte va más allá de la técnica; se trata de transmitir mensajes, ideas y moralejas.

Entre sus próximos proyectos se encuentran «Planeta J», una colaboración con Amnistía Internacional, y el EP «911», que utiliza llamadas reales al 911 para sumergir al oyente en narrativas impactantes. Estos proyectos demuestran su compromiso con la innovación y su deseo de contar historias a través de la música.

Este proyecto incluye tres singles: «Akelarre», «Judith y Holofernes» y «La romería de San Isidro». Estas piezas están disponibles en Spotify, SoundCloud y Beatport, ofreciendo a los oyentes una experiencia sonora inmersiva basada en las obras de Goya.

Unabomber está redefiniendo la relación entre la música y las artes visuales con su proyecto de reconversiones auditivas de las obras de Goya. Su enfoque detallado y cuidadoso en la creación de experiencias sonoras inmersivas ofrece una nueva perspectiva sobre las obras de Goya, destacando su talento y creatividad.

En la entrevista completa, Unabomber profundiza en su inspiración, su proceso creativo, los desafíos que ha enfrentado y sus aspiraciones futuras. Sus respuestas revelan una profunda conexión con el arte y una pasión por la experimentación que promete continuar redefiniendo la relación entre la música y las artes visuales.


Stage Odyssey: ¿Qué te inspiró a crear reconversiones auditivas de los cuadros de la época negra de Goya?

Unabomber: Bueno, siempre he admirado y envidiado a los artistas capaces de plasmar no solo un sentimiento, sino sus propios sentimientos en momentos específicos de sus vidas. Al sumergirme en los murales de la «Quinta del Sordo» de Goya, comprendí perfectamente el calvario existencial por el que él pasó. Siempre he dicho que todo artista tiene su tormento: Edgar Allan Poe vendió «El Cuervo» por un dólar y murió solo de un coma etílico en un vagón de tren; Van Gogh se suicidó tras una vida entera luchando contra sus múltiples enfermedades mentales; y Mozart descansa en una fosa común. No puedes escribir, dibujar o componer nada con alma desde un piso pagado en la calle Serrano. La devoción de un artista que, en su peor momento, decide brindar todo su ser al arte es algo que admiro profundamente.

SO: Podrías contarnos un poco sobre tu proceso creativo al transformar estas obras visuales en experiencias sonoras?

Unabomber: Lo primero fue volver a enamorarme de esas pinturas y, aunque fue difícil, no guiarme solo por mi propio gusto, sino por lo rico que pudiera ser el cuadro sonoramente. Es decir, que tuviera elementos físicos asociados a la propia acción ilustrada que pudiera reflejar en el track, o que la acción retratada tuviera una cronología muy marcada, como es el caso de Judith y Holofernes.

SO: ¿Qué técnicas o herramientas utilizas para captar la esencia de las pinturas y convertirlas en música?

Unabomber: El artista que más admiro en el mundo es René Lavand, y su obra me ha enseñado que todo elemento o técnica artística no es más que una herramienta que debes usar en pro de una narrativa. El arte es el embellecimiento de la comunicación. Lógicamente, el canal (la técnica) debe ser lo más automático posible para que el mensaje llegue sin fricciones, pero el arte va de eso, de mensajes, de ideas, o como me gusta llamarlo, de moralejas. Así que busqué esas herramientas, desde el sonido ambiental de caminar por un bosque hasta el sonido de las llamas de una hoguera, y el sonido de una jarcha popular. Una vez tuve claro cuáles eran las herramientas a mi disposición en cada pieza, pude concentrarme en qué mensaje quería transmitir, no Goya, sino yo como espectador.

SO: ¿Hay algún cuadro específico de la época negra de Goya que te haya resultado especialmente desafiante o gratificante de reinterpretar? ¿Por qué?

Unabomber: Akelarre, pese a no ser mi favorito, ya que admiro mucho más lo sombrío de la cotidianidad de la época presente en otros de sus murales como «Dos viejos comiendo sopa», es riquísimo en cuanto a sus componentes sonoros. Además, cuando me situé en ese bosque poblado de brujas, pensé que no podía aparecer ahí por arte de magia; tenía que entrar y llegar al bosque, y si hacía esto, debía ser consecuente con el sonido que debía hacerse cada vez más ensordecedor. Además, es un tema donde busqué generar una tensión en el build up, no en el anterior al segundo drop, sino en el que se genera desde el primer momento que comencé a andar por ese bosque. Todo con el fin de crear un contraste y dejar en bandeja de plata la entrada de la melodía de txalaparta. Este es otro de los grandes atractivos del tema para mí, no solo el uso de un instrumento que desde niño me fascinaba, sino mi empeño por buscar melodías lo más acústicas y reales posibles. No es un tema de techno para llevar al público por un viaje tridimensional; es un tema que busca verdad en una época tan real como sombría.

SO: ¿Cómo crees que la música puede ofrecer una nueva perspectiva o interpretación de las obras de Goya?

Unabomber: Soy de los partidarios de que la obra de un artista no le pertenece al artista, ya que es un cúmulo del bagaje de todas las piezas artísticas y experiencias del artista que han conformado su realidad. El arte le pertenece al arte. De igual manera, creo que solo he mostrado mi prisma. Como ya he dicho, el arte es el embellecimiento de la comunicación. Al igual que los trovadores necesitaban de épicas historias de caballeros y leones para transmitir un ideal caballeresco con valores éticos beneficiosos, yo podría decirte qué me transmite un cuadro, pero nadie me escucharía. Por eso utilizo un lenguaje (el musical) que pueda generar un interés genuino al oyente y, en este caso, al espectador sobre mi visión. No aporto más que cualquier otro espectador al aportar su visión de la pieza.

SO: ¿Puedes hablar sobre la importancia de la innovación y la experimentación en tu carrera como DJ, productor y promotor?

Unabomber: Soy un artista que viene de las artes escénicas más clásicas, y cuando eres capaz de alejarte del árbol para ver el bosque, te das cuenta de que el DJing, con el componente de la mezcla, como arte, apenas lleva desde los años 70, lo cual a nivel histórico es poquísimo. Esto nos demuestra que apenas estamos descubriendo su funcionamiento. Al igual que los chamanes con sus primeras interpretaciones ante la tribu, o los Homo sapiens entendiendo que si mezclaban y trituraban el óxido de hierro con la grasa animal conseguían el color ocre, la mayoría de los DJs se adscriben a la filosofía artística de los artesanos. Es decir, dadas mis habilidades, soy capaz con un objeto de crear algo que transmitir a un público, lo cual creativamente me parece como llevar unas orejeras de caballo. En este arte, apenas se ha innovado en cuanto al concepto o mensaje. Parte de esto tiene la culpa de trabajar en una industria de artistas gestionada por hosteleros y, desde mi humilde opinión, el subir a un escenario sin haber recibido una mínima noción de historia del arte. No por otra cosa, que por entender qué es el arte, lo cual genera estampas tan lamentables como la de un DJ frente a miles de personas, bebiendo, fumando o dándose la vuelta para hablar con su colega. Cuando comparas el nivel de concentración, empeño y devoción de un actor en un teatro de calle para 20 personas, o un artista circense que no ensaya menos de 8 horas diarias, con el trabajo de muchos DJs, no se hace otra cosa que denostar nuestro arte.

SO: ¿Qué otros proyectos o colaboraciones tienes planeados para el futuro, especialmente relacionados con el arte y la música?

Unabomber: El género de la música clásica programática me fascina, la capacidad de transportar al espectador a historias concretas. Creo que es muy fácil decir que tu set transmite agresividad, lo complicado es crear una narrativa con diferentes intencionalidades y que entre ellas exista cohesión y coherencia como en toda narrativa. Para mí, la molécula de la narrativa es el cuento. Eso es lo que quiero: contar cuentos, y que se entiendan, como mi reciente trabajo «Planeta J», el cual aún no ha visto la luz y que habría sido imposible de llevar a cabo sin mis compañeros de Amnistía Internacional, o el EP «911», en el que en cada tema no solo puedes oír llamadas reales realizadas al teléfono de emergencia de Estados Unidos, sino sumergirte mediante una narrativa clara en los hechos ocurridos en esas llamadas.

SO: ¿Qué consejo le darías a otros DJs que pretendan buscar nuevas formas de innovación?

Unabomber: Lo mismo que a alguien que quiere ser buzo. Primero, ¿por qué quieres bucear? Puedes tener una motivación económica: hazte soldador submarino. Puedes tener un fin académico: hazte biólogo marino. O incluso una naturaleza patriota: hazte buzo de combate. Entiende qué quieres hacer encima del escenario, y luego dos cuestiones: entiende qué es el agua y aprende a bucear. Entiende qué es el arte y aprende a hacerlo, y eso no va de saber hacer un buen mastering o una buena ecualización, va de aprender procesos de abstracción, de aprender la importancia de los silencios, de la tensión, de la emoción. Y en ese proceso, de forma natural, entenderás el principio más importante del arte, que es que el público es soberano. Criticarlo o pretender educarlo es la mayor forma que tiene un artista mediocre de mostrar su analfabetismo cultural.

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