LOOP NYD 2026 en Fabrik: una radiografía por áreas de un cartel que cruza generaciones del techno
La primera Noche de Año Nuevo de LOOP llega a Fabrik (1 de enero, 17:00) con un reparto que dialoga entre escuelas: del hard techno acelerado a la tradición berlinesa, pasando por el tech-house de acento mediterráneo y el pulso mancuniano que hoy exporta la cultura de club del norte de Inglaterra. Más que un “line-up”, es una lectura en capas de hacia dónde mira la pista en 2026.

Main Room: groove mediterráneo y músculo de sala grande
Marco Carola y Paco Osuna encabezan un espacio pensado para mantener la tensión en alto a base de groove y precisión de mezclas: narrativa larga, transiciones quirúrgicas y un pulso que no cae. Ilario Alicante aporta ese techno de estadio que juega con crescendos emotivos, mientras Nicole Moudaber añade oscuridad y textura —una de las figuras más reconocibles del circuito techno mundial—. Completa el cuadro Iglesias, aportando actualidad de tech-house británico con líneas de bajo protagonistas. El resultado: una sala central que prioriza el flujo y la continuidad por encima del derroche de drops.
Hangar: “take over” de Andrés Campo, techno en su estado esencial
El Andres Campo Take Over convierte el Hangar en un laboratorio de techno puro: estructura, pegada y lectura de pista sin artificio. La presencia de Pan-Pot funciona como anclaje histórico: el dúo berlinés lleva dos décadas definiendo un techno robusto y cinemático desde la órbita de Mobilee/Second State, con esa mezcla de tensión hipnótica y precisión de ingeniería que les caracteriza.
El contraste llega con Fumi, que suma un registro más moderno —percusión afilada y diseño sonoro contemporáneo— y con Eli Brown, puenteando la energía festivalera hacia el 4×4 contundente. Campo, como anfitrión, hará de director de orquesta: abrir, cerrar y coser estéticas para que el Hangar mantenga su narrativa industrial durante horas.

Satélite: el sello MVSON, la impronta de Mason Collective
El “showcase” MVSON trae la lectura de club mancuniana al área Satélite. No es solo una etiqueta: Mason Collective—trío de Manchester— ha convertido MVSON en una marca de fiestas y plataforma creativa donde el house cargado de groove se mezcla con moda, identidad de pista y cultura DIY; de ahí su salto a escenarios y curaciones propias en Reino Unido. (RA)
Con Mason Collective al frente, más Max Dean, AJ Christou, Art No Logia y Vanee, la sala promete rollo de back-to-basics: bombos secos, bajos elásticos, mucha dinámica en los hats y ese “loopy” hipnótico que ha devuelto al tech-house su filigrana rítmica. Un acento claro: pista abarrotada, energía sostenida, detalle en la mezcla.

Club Area: la aceleración como estética
El área Hard Techno plantea el discurso más vehemente de la noche. OGUZ simboliza la nueva ola: BPM altos, tensión trancey y drops cortantes pensados para el impacto inmediato; una figura que ha crecido a pulso de sets de alta intensidad y una comunidad global muy activa. (RA)
A su lado, Pet Duo aportan tradición “millenial” —martillo industrial y técnica old-school—, mientras Steya B2B Marcel Fengler sugiere un choque interesante entre velocidades y una sensibilidad más berlinesa en el fraseo. Xina Mora completa un cuadro que normaliza la contundencia como lenguaje principal.
La Crystal mantiene el ADN de Loop & Friends: tech-house funcional, efectivo y con firma. Darius Syrossianrepresenta como pocos esa ética de selector y trabajador de cabina —años de oficio en cabinas de UK, desde Sankeys a Moxy Muzik—, rodeado por nombres que dominan la eficacia del groove: Bassel Darwish, Olive F, el B2B de George Privatti y Guille Placencia, además de Fran Ares, Michenlo y Olivia Bass. Es la sala donde el bounce manda y el público entra en modo maratón.

El diseño por áreas evita solapamientos estéticos y propone tránsitos naturales: del groove mediterráneo de la Main Room a la ortodoxia berlinés-industrial del Hangar; de la cultura de club británica del Satélite al impacto sin filtro de la Club Area; y, como zona de confort y comunidad, la Crystal con la curaduría Loop & Friends. Un mapa que no busca agradar a todos a la vez, sino a cada público en su momento, y que retrata con nitidez el presente del techno y sus periferias.









